"Vivir la vida y aceptar el reto, recuperar la risa, ensayar el canto, bajar la guardia y extender las manos, desplegar las alas e intentar de nuevo, celebrar la vida y retomar los cielos"
M. Benedetti

lunes, 14 de abril de 2014

El arte en sus manos

-¡Cómo me gustaría que mi abuela viera uno de estos muñecos, poder mostrárselos! 
Le comento a mi amiga Caro, mientras las dos tejemos sentadas en la plaza del Ejido, en Quito. Estamos vendiendo, charlando, tomando unos ricos mates, viendo la gente pasar, escuchando los halagos que nos regalan las personas que pasan por nuestro puesto.

- "Tienen arte en sus manos". 
No se puede mas que sonreír al escuchar semejante caricia. Trabajo, sí, sigo tejiendo. Pero a veces paro, me quedo quieta y miro sin rumbo hacia alguna calle, situando la mirada en punto muerto. Es que a veces me resulta difícil creer que estoy haciendo esto, que por fin me estoy dedicando a lo que me gusta: ahora tejo, saco fotos, escribo...viajo mientras simplemente vivo.

Mi trabajo es este, es el producto de mi creación, es manejar mis tiempos y disfrutar de cada lazada que doy, de cada color que elijo, de cada muñeco logrado.

Tengo el TIEMPO para pensar, para proyectar, para comprobar con mis propios ojos que se puede vivir de un emprendimiento... es volver a mi casa sabiendo que si pude hacerlo, con mucho esfuerzo podré seguir con esta tarea en Buenos Aires.


trabajo al aire libre, rodeada de gente que siempre apoya.


Con esta compañía, cualquiera puede...

El paño va creciendo al ritmo de la imaginación, nuevas figuras se suman para acompañar a las ya tejidas, esperando que la persona indicada decida llevárselas a su casa, colgarlas en algún espacio querido, regalarlas a otro... para seguir arrancando mas sonrisas.

Viajero que estás por salir a la ruta, hoy mas que nunca te digo que cargues en tu mochila todo el arte que puedas. Si sabes dibujar, hacer malabares, tocar algún instrumento, actuar, hacer artesanías, sacar fotos, filmar... hacelo sin miedo. Viví de lo que te gusta hacer, porque de esa forma no hay posibilidad alguna de que algo salga mal.


Este pony es el sustento número uno de Instinto Nómada, las pequeñas enloquecen apenas lo ven, ya van más de 20 seguro...








Pensar que unos años atrás, cuando la profe Andrea de foto nos pidió que eligiésemos un tema para hacer un ensayo fotográfico, enseguida se me vino a la cabeza la imagen de mi abuela, de sus manos, de la magia que puede llegar a hacer con un par de lanas e hilos. 

No tardé en realizarlo, en usarla como modelo, en inspirarme en ella y en la historia de lucha de su vida. Siempre la quise como a una mamá mas, siempre estuvo en cada paso que dí.

Tuve la suerte de tenerla 26 años conmigo, de aprender de ella muchas cuestiones que sin dudas me hicieron quien soy. Pude absorber este arte, aprendí a quererlo cada día mas hasta hacerlo completamente mío. Hoy vivo de él, y siento que a través de mis amigurumis ella sigue estando presente. 


Parte del ensayo fotográfico realizado
sus manos, imposibles de olvidar

Un guiño en Cusco, su nombre cerca mío.

Hoy llegó a visitarnos nuestro amigo Pedro desde Buenos Aires en un vuelo con escalas hasta Cartagena. No sólo nos trajo buenos momentos y charlas para ponernos al día, sino que ademas cargó en su mochila un envió muy especial, una muestra del cariño mas puro y enorme: todo el trabajo de mi mamá Susana durante estos meses que yo no estuve en casa.

Ahí mismo, justo en esos minutos en los que tardé en abrir el paquete y ver todos los amigurumis que había tejido, sentí toda una mezcla de sensaciones, sentí literalmente que las distancias no existen, que una persona puede estar muy cerca tuyo aunque no este físicamente. Sentí la mano de una mamá, que me apoya incondicionalmente, que me demuestra toda su ternura a través de su ayuda artística. 

Tres generaciones de mujeres unidas, tres generaciones de agujas y manos a la obra. Justina, Susana y Agustina, tejiendo para que esto no se pierda, tejiendo porque esto es lo que nos gusta hacer.

los "gracias" no alcanzan ma...
Mi paño se agrandó ahora, estos muñecos se vienen conmigo a Centroamérica...se ve que no están contentos con el frío de Bs As.

Me siguen llegando confirmaciones de que este viaje es COLECTIVO, que no lo están haciendo sólo dos personas, sino muchas...
Para que hoy yo sea feliz, muchos estuvieron y están alrededor mío. Y eso no se olvida nunca... es más, se reivindica con cada kilómetro recorrido.



                                                                             Agus

miércoles, 9 de abril de 2014

La selva y la capital

Ecuador se divide en tres zonas geográficas: la costa, la sierra y la selva. Sí, en un país pequeño podemos encontrar todos los paisajes que imagines, sólo moviéndonos un poco de este a oeste. Ya habíamos recorrido un poco la selva en Perú, pero ahora teniéndola tan cerca de nuevo no quisimos pasarla por alto: así que la ciudad elegida en Ecuador fue Tena. 

Sabíamos que no nos íbamos a sorprender como la vez pasada, ya íbamos con la idea de que todas las opciones que te ofrecen para conocer son más elementos del mismo show de siempre: “indígenas” pintados y con taparrabos, animales enjaulados, pesca de seres que quieren seguir viviendo al igual que vos y yo. No, gracias, pasamos.

Entonces, fuimos a la oficina de turismo y salimos riéndonos, sabiendo que no íbamos a aportar ni un peso a todo ese circo. Pero igualmente contentos: estábamos los seis juntos, una manada de argentinos, convencidos de que si solo caminábamos un poco, conoceríamos algo de la selva ecuatoriana. Y así lo hicimos, elegimos uno de los circuitos que se pueden hacer a pie, por cuenta propia: una cascada.

Hojas gigantes por todos lados...




En esta oportunidad no nos alojamos por couch, sino que el grande de Agustín con todo su currículum en estrategias y regateos, nos consiguió un hostel muy económico, con habitaciones individuales para cada pareja y el intento fallido de un desayuno incluido en esta gran oferta… otra vez será Agus!





Risas, charlas, papas fritas con una torre de ensalada arriba, agua helada para bañarse, caminatas, muuuuuucho calor, planes futuros de recorridos, despedidas… los dos días que estuvimos en Tena fueron aprovechados al máximo.

Y hablando de la selva ecuatoriana, es imposible no mencionar el siguiente conflicto. El presidente Rafael Correa está llevando adelante proyectos para explotar petróleo en la zona Yasuni - ITT. Esta es una de las selvas tropicales de mayor biodiversidad del planeta y es la tierra de dos de los últimos grupos aborígenes que aún viven en aislamiento voluntario. 

La explotación de petróleo de la zona Yasuni-ITT es una alternativa y no una necesidad. Si el Presidente Correa aumentara en 1.5% los impuestos de las 110 empresas más grandes del Ecuador, las cuales hoy día pagan escasamente un 2.9%, recaudaría alrededor de $20 billones, mucho más que de la explotación de petróleo.

A modo de lucha, se están recogiendo firmas para un referendum nacional que podría dar marcha a esta aberracion, pero el gobierno está tratando de frenarlo, lanzando una contraofensiva: expulsando a los estudiantes que se reúnen para protestar contra la explotación petrolera en Yasuni, criminalizando los insultos al respecto en las redes sociales, amenazando con prohibir la producción de periódicos, y desapareciendo de los mapas del bloque petrolero ITT a los últimos pueblos indígenas que aún viven en aislamiento voluntario -- los Tagaeri y los Taromenane 

Con la llegada de Texaco, desaparecieron para siempre dos grupos aborígenes nómadas. Esta empresa contaminó gran parte de la Amazonía Ecuatoriana y dejó a su paso una epidemia de cáncer. A pesar de las promesas para mejorar las prácticas de la explotación petrolera, después de que Texaco se fue del país, desde año 2000 al 2010, hubo 539 derrames de petróleo en el Ecuador.

Campaña en los medios del gobierno, afiches colocados en Quito. Mentiras, como siempre...
Vivirán mejor? A costa de quienes y de que?


Quito, la capital que nos hizo felices.

Tratar de evitar las grandes ciudades, no por nada en especial, sino por estar acostumbrados a vivir en una y querer simplemente ver otras cosas. Pero esta vez no fue así: llegamos a una capital enorme, de noche, los cuatro amigos de siempre. Tomamos un bus “al centro” mientras me reía sola: ­¿a qué parte del centro? Si es enorme la ciudad!!

“Todo fluye y se acomoda”, lema del viaje, código entre los cuatro. Y así fue… días después, charlando, seguíamos sin creer como todo se fue acomodando sin planearlo.

Esa misma primer noche, en ese bus que nos llevaba al centro con cara de asustados, conocimos a Patricio que nos ofrecía compañía y guía por la ciudad, para que nos bajáramos con él en una parte segura del centro. Y como yapa, si no teníamos en donde quedarnos, nos ofrecía ir a su casa. Si, si, tal cual leen: nos ofrecía su casa con un gran desinterés y hospitalidad, sin conocernos. Una semana después, nos mudaríamos a su casa…





Cheché, a través de su amiga Justine, tenía el contacto de Ana, una yankee-rumana que vive en Quito en una casa comunitaria. “Casita Linda” para nosotros, un hogar que pronto se transformó en el nuestro, ya que sus habitantes nos adoptaron enseguida como pares, como amigos con los cuales compartir charlas y momentos inolvidables. Nos acomodamos en los lugares señalados, trasladando nuestras mochilas de pieza en pieza, durmiendo en el piso más cálido que pudiéramos tener. 

Arte por todos lados en Casita Linda
Panela se suma a la lista de perros inolvidables...

“Un mundo en el que quepan muchos mundos”: y así nomás fue la historia de esos días. Ecuador, Rumania, Estados Unidos, Suiza, España, Argentina, varios mundos contenidos en un solo espacio. Historias de viajes, de elecciones de vida, de decisiones que no son las más fáciles, pero sin dudas las más libres. Sara, Andrea, Ana, Pali, Trevor, Josema, Agus, Caro, Cheché, Uli: individualidades conectadas a través de la comunidad, compartiendo palabras, derribando los muros del lenguaje y de las fronteras.

De izq a der: Uli, Caro, Pali, Ana, Trevor, yo y Andrea. Gracias amigos!
Quito… imposible no pensar en la mitad del mundo y sobre el camino recorrido. Ya estamos acá! Ya pasamos el hemisferio sur, vamos pal norte! El museo de la mitad del mundo nos divierte un rato, nos muestra experimentos sobre el agua.

¡Si señores! En el sur gira en una dirección, y en el norte para la otra contraria. ¿Y en el mismísimo centro, en la misma línea divisoria? Simplemente cae derecha… ver para creer: doy fe de eso.

"Vamos que todavía falta un trecho!"
Esta línea fue marcada hace 200 años... y solo le erraron por tres cuadras...increíble!

Sur y Norte, no tan lejos...
Museo de la mitad del mundo.

Esta es la verdadera mitad, marcada con GPS!
Asombro, muchas veces hablamos de ellos pero jamás pensamos poder ver en vivo y en directo algún producto de sus obras: los jibaros y las reducciones de cabezas. Ahí mismo, en frente de nuestros ojos, en una vitrina, en el museo de la mitad del mundo: una cabeza real reducida, del tamaño de un puño.

cabeza real reducida...miedito....
Parte del proceso de reducción


Quito nos pareció una ciudad ordenada, fácil de caminar y memorizar, con muchos espacios verdes y lugares en donde poder vender nuestras artesanías. Quito nos abrió las puertas al instante, y como viajeros caraduras que somos, no íbamos a dejar de entrar en ellas…









necesidad eterna... :)

                 
                                                                             Agus