"Vivir la vida y aceptar el reto, recuperar la risa, ensayar el canto, bajar la guardia y extender las manos, desplegar las alas e intentar de nuevo, celebrar la vida y retomar los cielos"
M. Benedetti

martes, 13 de enero de 2015

Lago Atitlán, un gigante como pocos!

Me resultó casi imposible mirar este lago sin acordarme del hermoso lago Titicaca de Bolivia-Perú. La inmensidad del mismo, la tranquilidad, ese azul profundo de sus aguas y del cielo. 

Pero acá, en el Atitlán, hay un conjunto altísimo de montañas que lo rodean. Y el pueblo en el que estuvimos, San Pedro la Laguna, se contruyó en las alturas de las mismas. Este hecho es indescriptible: te levantas a la mañana y ves desde el tercer piso del hostel una postal perfecta, una foto panorámica ideal que insistís en grabar en la memoria. Esta todo quieto, y el viento sopla tranquilo. Es una pintura, es un cuadro... y pensas que Guatemala sigue ahí, apostando a la sorpresa y al robo de sonrisas.

Nos alojamos en el hostel Peneleu, un descanso para nuestras pupilas, ya que estéticamente fue mucho mas lindo que el resto de los habitados en otros pueblos y ciudades anteriores. La perfecta combinación de calidad y precio, con grandes y nuevas habitaciones, con baño privado. Muy recomendado.

Alrededor de todo el lago hay muchos pueblos, muchísimos. Los más turísticos siempre son cinco o seis. Pero por recomendación de varios viajeros, caímos en San Pedro la Laguna. Tiene la apariencia de cualquier pueblo andino, una vez más menciono esta característica que me transporta mucho a Perú y Bolivia. Estamos en Centroamérica pero una puede sentirse perfectamente en la parte sur del Continente.




Un perfecto espejo, bien transparente.
Algunas partes del pueblo se hundieron por inundaciones...
Las mujeres locales, con sus vestimentas típicas, tratando de "cazar" a los gringos.

Las aguas del lago son espejos, es un agua muy quieta y transparente, hay mucha gente que hace kayak para tratar de romper un poco ese paisaje de quietud. Las nubes son de algodón, bien blancas y espesas. Dan ganas de sacar miles de fotos, cada porción del paisaje sorprende. 

El pueblo tiene su parte mas tranquila, habitada por gente local y por extranjeros que decidieron vivir acá. Te alejas del centro y se arman pequeños laberintos, caminos rodeados de vegetación y sonidos de pájaros, que conducen a casas y hostales mas alejados del ruido. Hay muchos europeos con casa y muchos hippies que decidieron plantar bandera ahí. 

Y también el pueblo tiene su parte mas comercial, con tiendas llenas de artesanías, locales para comer y bares para fiestas nocturnas. Esta es la parte que rompe un poco con el paisaje natural,  la calle central en la cual aparece la famosa cachetada que te recuerda que estamos en un mundo capitalista y que siempre tiene que estar el comercio vigente.

Pero bueno, esto es normal en cada pueblo o ciudad de Latinoamérica: la zona destinada a los turistas. Lo que sí me resulto super chocante son los "grafitis" gigantes en cada cuadra sobre Jesús, sobre lo que debe hacer un buen cristiano, sobre el poder de salvación de la Biblia. Sí: literalmente en cada cuadra, eso es lo raro y peculiar de este pueblo, la mismísima cantidad de mensajes escritos como alarmas panópticas.

Realmente se nota muchísimo como muchos pueblos de nuestro continente fueron carcomidos por la religión, por el "poner la otra mejilla", por el "aguantar los males que en la próxima vida en el cielo sera mejor todo". Eso da tristeza... y acá, particularmente en Atitlán, también un poco de risa, ya que los algunos son tan originales que rozan lo inimaginable.



Estaría muy bueno!
Estuvimos una vez mas y por suerte conviviendo con Lucho y Elen. Mas tarde cayeron Alan y Tomy. Sin dudas entre amigos es todo mejor, noches de fiestas, días de caminatas, de reflexiones, de ricas comidas... de planes futuros.

Eso es lo mas lindo, ver como todo muta, como un día el itinerario a seguir es uno... y como a la semana siguiente todo se dió vuelta por completo. Abrazar bien fuerte a la incertidumbre para transformarla en parte de la rutina viajera.

Caminatas hasta el mercado, en busca del festín de frutas y verduras!


Los famosos "chicken bus" que nos trajeron hacia el lago. Se aguantan todas las curvas y la ansiedad por llegar de los conductores. 
La calle comercial del pueblo.
Una vez mas, nuestros hermanos Tomy y Alan. "Mercury house" reunida otra vez
Apenas llegamos al hostel, nos acomodamos y subimos a la terraza que está en el tercer piso, miramos el paisaje los cuatro y no podíamos creer semejante vista. La naturaleza se nos imponía con soberbia, mostrando su parte más linda. En ese asombro, sale de su cuarto un viejito bien bien europeo, perfectamente vestido. Se presenta, nos da la mano y nos dice en un humilde español: "de toda Latinoámerica, este lago es mi lugar favorito, definitivamente..."

Sonreímos, en ese perfecto momento supimos que nos quedaba mucho lago por recorrer. Y le creemos, la vista es testigo fiel de sus palabras.



Esta noche vimos la luna llena mas hermosa de mi vida. Salió como el sol, detrás de la montaña y se situó encima de las nubes. Fue increíble.
Foto para no olvidar esa noche!!!!

Agus

domingo, 23 de noviembre de 2014

La Antigua de Guatemala

Escribo este post ya desde México, nuestro último país de este gran viaje. Me remonto a Guatemala y a sus paisajes, a su gente tan amable, a los momentos tan intensos que vivimos allí. Sin duda, Guatemala es uno de los países que más nos gustó de Centroamérica… los futuros posteos y las fotos que verán, hablarán por sí solas. Es un país que esconde muchísima belleza, tanta naturaleza y tanto misterio que no alcanzan las letras...

Primer destino: Ciudad de Antigua. Tendría que llamarse Antigua la linda, la verdad que el nombre sólo describe en un 50% sus cualidades. No nos olvidamos que cualquier ciudad turística en Latinoamérica suele ser una especie de maqueta armada para el turista, pero esto no quita que se pueda disfrutar de su belleza arquitectónica. Caminar por cada calle es remontarse a una época antigua: las calles llenas de adoquines, las veredas bien angostas, montañas adornando la vista y completando el paisaje.


Arcadas en frente de la plaza principal
El arco mas famoso de la ciudad
Hermosa compañia y el volcán de fondo...
Balcones coloniales llenos de flores, postal típica
Iglesias como ruinas....
Hermosos adoquines profetas de épocas lejanas
Llegamos a Guatemala después de un viaje muy largo desde Nicaragua junto a Lucho y Elena, atravesamos varios países en un solo día, siendo el viaje más largo que podamos recordar! No solo por la distancia recorrida, sino por las varias paradas en Migraciones que tuvimos que hacer. Fronteras y más fronteras, y la paciencia del viajero que quiere llegar aun mas lejos. 

Salimos desde León, Nicaragua a las 9 am, pasamos por Honduras, por El Salvador, y llegamos a Guatemala City a las 03.00 am. Unas 18 horas de viaje en un micro con una fila entera en el pasillo de sillas de plástico! O sea, el micro terminó teniendo 3 filas de asientos, sin ningún espacio para atravesarlo de punta a punta. 

Viajamos con los relatos de una pasajera ultra-católica que en una de las paradas quiso evangelizarnos a todos con la biblia, gritando sus "enseñanzas". Y muchísimo calor... porque nos tocaron los cuatro asientos de atrás de todo, justo debajo del motor! Terminamos la travesía contentos, porque la verdad que por 25 dólares por persona no se podía pedir mucho mas! 

Entonces… volvemos y llegamos a Antigua. La ciudad tan esperada por nosotros, después de leer y escuchar relatos de otros viajeros. Una ciudad llena de artesanía, de cultura de tejidos, máscaras, mostacillas. Todo lo que queres ver en una feria, allí está. Lamentablemente a precios increíblemente bajos, lo que nos hace pensar mucho en los sueldos que cobrarán las personas que realizan esas maravillas.



Renzo, Lucho y Elen
La vista desde nuestra terraza del volcán
Nos alojamos en el hostel "Posada Refugio", famoso por ser el más económico de la ciudad. No nos podemos quejar de nada, la atención de los dueños fue impecable y compartir los días con vecinos de todo tipo (gente mayor bien freek local, de países vecinos y de otros no tanto) fue una linda experiencia. Y la vista del volcán : impresionante! Con esas nubes típicas de película, que lo rodean formando anillos blancos.

Haciendo un poco de historia, podemos mencionar que durante la época de la colonia la ciudad era llamada “Santiago de los Caballeros de Guatemala”. Recibió el título de “la ciudad más bella de las Indias” debido a su exquisita arquitectura. Y esto mismo se nos vino a la cabeza: teníamos un podio indiscutible de las ciudades mas lindas que habíamos visto en este y en otros viajes... y como ganadoras se presentan siempre Cuzco en Perú, Trinidad en Cuba y Cuenca en Ecuador. Comparar no sirve y no se puede… pero creemos que Antigua se ha ganado un temido puesto número uno.

La ciudad es reconocida también por su bien preservada arquitectura renacentista española y por un gran número de ruinas de iglesias católicas. Fue designada como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1979 (realmente al caminarla se puede comprobar bien el por qué).

Fotos sacadas y editadas con el celu de Uli





Guatemala es una fiesta de frutas y verduras!!! Los mercados abundan en cada pueblo y ciudad, y Antigua no es la excepción. El placer de los veganos: frutas de todo tipo, en cantidades enormes y a un precio increíble. Verduras, semillas, frutos secos, granos, cereales… de todo! Puestitos de “comida rápida” traducida en rodajas de sandia y de piña ya cortadas, de ensaladas de frutas en vasitos, de jugo de coco en su envase natural. Un verdadero paraíso multicolor.






Guga...toda una guatemalteca.
Las artesanías de los mercados, un deleite artístico
Que miedito esos niños ocultos!


Los famosos chiken bus, en donde viajas apretado siempre!

Día de todos los Santos.


Tuvimos la suerte de estar en el lugar preciso, en el momento exacto... sin saberlo y planearlo de antemano. Luego de estar unos días en Antigua, nos enteramos que se llevaría a cabo una celebración anual enorme, en donde los barriletes gigantes son los protagonistas. "Guauuuu" fue nuestra expresión instantánea, poder ver eso con nuestros propios ojos sería sin dudas algo inolvidable. 

El Día de todos los Santos es un rito que se lleva a cabo el 1 de Noviembre de cada año y se recuerda a las personas que ya se fueron, pero que aún viven en los corazones de quienes los amaron. 

Los barriletes son una tradición en Santiago Sacatepéquez, pueblo al que nos acercamos para vivir este fenómeno. El festival de Barriletes Gigantes se celebra el día de Todos los Santos para recordar a los familiares fallecidos y para ahuyentar a los malos espíritus que se acercaban al día siguiente, el Día de los Muertos. 

Año tras año, los pobladores de Sumpango construyen y remontan los cometas con mensajes de respeto a las costumbres y el medio ambiente, comunicando ambos mundos, el Cielo y la Tierra.


Y un día...el cielo se llenó de colores.
Barriletes chicos para todos los niños, tenes que caminar con cuidado para no tropezarte con los hilos!
Vendedores ambulantes de todo tipo



Desilusión a la par de la alegría... se caen los barriletes y las caritas cambian al instante.

Todo es fiesta, diversión y sonrisas. Las familias comparten horas y horas remontando barriletes, jugando a la pelota, haciendo picnics bien grandes. Diferentes grupos y organizaciones participan en la competencia de los barriletes, y una por una tratan de remontar sus barriletes bien alto y por largo tiempo, compitiendo entre ellas para que permanezcan en el cielo. Es un esfuerzo colectivo ya que el peso de cada barrilete supera la fuerza de una sola persona. Miden desde 4 a 12 metros de alto!





Choclos asados, nuestra perdición

Los barriletes son de papel bambú, y los dibujos son un collage de papeles de colores, formando los dibujos.

Aunque se cruzó la señora, esta foto me encanta! La banda sigue junta
Metros y metros de colores!

Alan, el profeta del pueblo
Romeo nos engañó, se mudó a Guatemala a vivir esta fiesta! Lo vemos justo en este día, en donde se envían mensajes a los seres queridos...





Acá estamos! firmes en el camino!


Agus